
El Parque de Las Leyendas fue fundado en 1964 por encargo del entonces presidente Fernando Belaúnde Ferry. El nombre original del proyecto fue Parque Infantil Las Leyendas y fue puesto en manos de Felipe Benavides Barreda, a la sazón presidente del PARNAZ (Patronato de Parques Nacionales y Zonales), quien encargó la empresa al director de ese mismo organismo, José Enrique Barreto Estrada (hoy general FAP en retiro y presidente del Patronato del Parque de Las Leyendas-PATPAL).
Luego de definirse que el parque recrearía las 3 regiones naturales del Perú, Barreto convocó al arquitecto norteamericano Robert Everly, quien hizo levantamientos aerográficos y topográficos del terreno en el que a la postre se haría la construcción –130 hectáreas que fueron compradas a la Universidad Católica– y planteó el perfil del parque. Rebautizado el proyecto como Parque Central Cultural de Las Leyendas, se puso manos a la obra empezando por la Zona Selva, que al principio era una pampa eriaza.
En 1983 Felipe Benavides Barreda fue nombrado para presidir el Patronato del Parque de las Leyendas; no había entonces ninguna vicuña en exhibición. Hoy cincuenta y dos vicuñas hacen que Las Leyendas tenga un record en lo que a población en cautiverio de ese camélido se refiere, y es que desde que Benavides volvió al Parque, mucho se logró.
Ya antes, desde 1964 hasta 1969, había estado al frente del zoológico. Cambios y reformas que se vivieron durante los años de gobierno militar lo obligaron a alejarse del cargo. Suponemos que ustedes recordarán en lo que se había convertido nuestro Parque después del 69: una especie de mercadillo al aire libre, llena de ambulantes, donde la basura era parte del paisaje y, seguramente, alimento de los entristecidos animales.
Con trabajo infatigable, mucho esfuerzo y prácticamente sin apoyo económico se logró recuperar el Parque. Cierto es que hay algunas deficiencias que aún no logran superarse debido a la falta de recursos y apoyo técnico de otras organizaciones, pero lo conseguido hasta ahora demuestra que hay honestidad, conocimientos, talento y buenas intenciones.
Algunos especialistas vienen cuestionando la capacidad científica de los encargados del Parque y hay quienes han llamado empírico a Benavides, tratando de desmerecer los conocimientos de toda una vida dedicada a la conservación y preservación de la vida silvestre.
Pues bien, el empirismo de don Felipe y de sus colaboradores ha sido aplaudido por la Sociedad Zoológica de Londres a tal punto que se le ha dedicado seis páginas en el International Zoo Year Bookn al éxito alcanzado en lo que se refiere a reproducción en cautiverio de la vicuña.